Aunque ya casi nadie duda de que la biología sexual humana es tan distintiva de
nuestra especie como la postura bípeda o el cerebro voluminoso, desde una
perspectiva no antropocéntrica la sexualidad humana se revela como un auténtico
rompecabezas evolutivo. Para el biólogo, las singularidades anatómicas,
fisiológicas y comportamentales de nuestra sexualidad constituyen un fenómeno
sin parangón en el resto del reino animal que suscita muchos interrogantes:
¿por qué es tan manifiesta la diferencia entre las anatomías masculina y
femenina?, ¿por qué se ha emancipado nuestra actividad sexual del ciclo
menstrual?, ¿por qué las mujeres experimentan orgasmos comparables a los
masculinos?, ¿cómo y por qué han evolucionado nuestros criterios de belleza?,
¿es la homosexualidad innata o adquirida?, ¿es natural la agresión sexual o
constituye una perversión cultural?
if !supportEmptyParas]> endif]>
En la conjura de los machos , el biólogo ambrosio garcía leal consigue
ensamblar las piezas de este rompecabezas y explicar la singular naturaleza de
la sexualidad humana en el marco de nuestro pasado evolutivo. De este modo, los
mecanismos de la selección natural y la biología arrojan una nueva luz sobre
aspectos cruciales de la conducta humana: desde la monogamia hasta la
promiscuidad, desde el enamoramiento hasta la violación, desde el cuidado de
los hijos hasta la pornografía.