Los escritos iniciales de Cervantes datan de los tiempos de reclusión en Argel.
A su regreso a España, entre 1582 y 1587, escribió sus primeras obras
teatrales. Sólo se conservan dos: El cerco de Numancia y El trato de Argel.
Tras estos textos, en la tradición clásica y el teatro humanista, durante
cierto tiempo dejó de escribir para la escena. Sólo al final de su vida publicó
Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados (1615). Tres de
esas comedias muestran su imagen del mundo islámico y su vida en Argelia: El
gallardo español, Los baños de Argel y La gran sultana. Cabe añadir que el
Trato de Argel fue imitada por Lope de Vega en Los cautivos de Argel.