En este trabajo proponemos un método para controlar de una manera
extremadamente simple el estado de un sistema cuántico. La estrategia de
control está basada en el modelo de Landau-Zener y consiste esencialmente en
emplear los cruces evitados para alcanzar diferentes niveles de energía, y en
recorrer lentamente las curvas adiabáticas del espectro, hasta arribar al
estado deseado. La simpleza del método proviene de suponer que el sistema se
comporta localmente, cerca de cada anticruce, como un sistema de dos niveles de
Landau-Zener. Sin embargo, mediante simulaciones numéricas en diferentes
sistemas realistas comprobamos que nuestra estrategia de control posee una
eficiencia sorprendente y creemos que posee un importante potencial en el el
campo del control coherente.